Los retos son las situaciones problemáticas que les presentamos a los alumnos para que puedan desarrollar su aprendizaje. Son situaciones que deberían acercarse al máximo posible a la realidad laboral que van a tener que desempeñar, y por tanto, las empresas del entorno son un factor clave en la generación de estos retos. Resulta muy interesante su colaboración para dar más realidad tanto a la situación que los equipos van a tener que resolver como a la presentación de resultados que cada equipo haga.

Retos
1 - Un proceso de Transformación y Evolución
El reto es una herramienta de aprendizaje donde el principal objetivo es la transformación personal, profesional y social del alumnado en clave de Evolución Competencial (desarrollo de Competencias Técnicas y Transversales) potenciando la dimensión humana de las personas. La reflexión constante tanto grupal como individual es una de las estrategias para lograr el desarrollo profesional, personal y social.
2 - Para el aprendizaje Significativo

Es una herramienta que permite un aprendizaje significativo y profundo, ya que partiendo de los conocimientos previos y desde vivencias cercanas a la realidad laboral y social, y entrenamiento contínuo, ofrece la oportunidad de dar sentido a lo que se está aprendiendo, y que dicha experiencia de aprendizaje deje huella en el alumnado.

3 - En equipo

El equipo, permanente o no, es la unidad de aprendizaje a través de la cual el alumnado recorre las fases del reto y da solucion al mismo. La interacción con los demás nos ofrece la oportunidad de desarrollar competencias propiamente humanas que no podrían ser desarrolladas trabajando de manera individual (aprendemos de y con otros).

El equipo docente diseña, dinamiza y evalúa conjuntamente y es un modelo de referencia para el alumnado.

4 - En acción

Este enfoque pedagógico – el ACbR – entiende el aprendizaje como un proceso en el que el alumnado participa activamente y es el protagonista de su propio aprendizaje. Este aprendizaje centrado en el alumnado, promueve un aprendizaje consciente y autónomo mediante el uso de metodologías activas y un enfoque de evaluación orientado a la evolución de competencias.

5 - Requiere diseño intencional

Un reto forma parte de una ruta estratégica de aprendizaje para el logro del perfil competencial de un determinado ciclo.
El diseño de retos requiere que previamente, el equipo docente de ciclo, tomando el DCB como referencia e incluyendo las Competencias Transversales, analice la realidad profesional y social de su entorno integrando criterios de sostenibilidad. A partir de ahí, definirá el perfil competencial de ciclo y diseñará la ruta de aprendizaje de ciclo, de curso y de reto.

6 - Mediante enfoque Intermodular

Las situaciones que se presentan en el aula son un reflejo de la realidad profesional y social del ciclo y por lo tanto, el reto debe integrar todas las competencias -técnicas y transversales- necesarias para poder resolver situaciones desde un plateamiento inter/transdisciplinar.

7 - Es desafiante

Un reto mantiene el equilibrio entre ser lo suficientemente cercano a los conocimientos previos e intereses del alumnado, y lo suficientemente desafiante para que, acompañados por el equipo docente, puedan ir aprendiendo a manejar la incertidumbre y tomar decisiones según se avance en el reto.

8 - Sigue una secuencia de coherente
Un reto es un proceso creativo en sí mismo que cuenta con un plan previo de diseño y dinamización y que sigue una secuencia de fases.
Estas fases, que pueden ser más o menos pautadas/dirigidas (pero nunca del todo cerradas con anterioridad), deben transitar necesariamente por la identificación de un foco (el problema o la necesidad a resolver), la divergencia (en la búsqueda de diferentes posibles soluciones) y la convergencia (en el acuerdo para la solución más pertinente y adecuada), la comunicación de lo realizado (desde la identificación del reto hasta su propuesta de solución) y la evaluación (tanto de la solución ofrecida como del proceso seguido en el trabajo individual y grupal).

9 - Tiene más de una solución

El planteamiento de un reto permite múltiples soluciones. Su proceso de resolución pone en marcha el pensamiento creativo a través de procesos de pensamiento divergentes y convergentes.

10 - Activa habilidades de pensamiento

La secuencia de fases que conlleva la resolución de un reto ayuda a entrenar diferentes estrategias y habilidades de pensamiento orientadas a la resolución de problemas y la toma de decisiones: la observación, la indagación, el descubrimiento, el desarrollo de la intuición, el razonamiento, la reflexión, visión holística (visión global, integral), el pensamiento creativo, el pensamiento crítico.

11 - Despierta Emociones

Un reto provoca asombro, sorpresa, extrañeza, interés, estimula la imaginación, propone diferentes experiencias, impulsa la participación, ofrece un clima de seguridad y confianza y espacio para el error; todas ellas emociones que activan el aprendizaje y el talento. En definitiva, un reto ha de dar cabida a un relato emocional que permita afianzar los aprendizajes de manera significativa en el alumnado.

12 - Trabaja Valores y Sostenibilidad

La reflexión y la toma de decisiones a lo largo del reto invita al alumnado a identificar y cuestionar sus actitudes, su relación con el entorno y el impacto de todo ello en al ámbito personal, profesional, social y medioambiental, lo que les permitirá conocerse mejor y actuar con integridad y responsabilidad.

13 - Implica Esfuerzo y Compromiso

Un reto es un camino de desarrollo y superación (personal y profesional) que requiere que el alumnado asuma la responsabilidad de su aprendizaje y tome consciencia de ello.
Este cambio de rol supone un esfuerzo, ya que cada estudiante se compromete no solo con su propio aprendizaje, sino también con el de su equipo debiendo poner de manifiesto sus ganas de aprender y «tomando las medidas» oportunas para que esto suceda.

 

14 - Actitud Emprendedora

Un reto tiene el potencial de desarrollar una actitud activa ante el aprendizaje y ante la vida. A través de ella, se pretende ayudar a crecer y a aprender mediante la práctica y el compromiso con el propio entorno para mejorar la calidad de vida y de bienestar común.

La dinámica
Los retos, para que lleguen a serlo, deben generar una dinámica de resolución muy particular en el aula; deben asegurar un proceso de “divergencia-convergencia” que permita al alumnado trabajar desde la perspectiva de múltiples alternativas. Ello provoca en el alumnado la necesidad de trabajar desde competencias básicas como interpretar, transmitir, sintetizar, decidir,…

La dinámica que desde Tknika proponemos es la siguiente:

Para facilitar esta dinámica en el aula os proponemos que desarrolléis cada uno de los retos en dos formatos:

  • alumno (el formato que recibirán los/las alumnos/as)
  • profesor (el formato que recoge qué queréis conseguir y cómo lo vais a hacer en cada una de las etapas el equipo de profesores).

Os facilitamos los modelos:

Ejemplos

Preguntas frecuentes

¿En el modelo Ethazi desaparecen las clases magistrales?

Este modelo busca impulsar la participación activa del alumnado, protagonizar su proceso de aprendizaje y orientarlo hacia el descubrimiento autónomo de respuestas y soluciones. Pero para eso el equipo docente tiene que ser guía y en algunos contenidos puede resultar imprescindible impartir algunas clases magistrales. Tendremos en cuenta dos aspectos importantes:

  • Estas clases magistrales deberán ser incluidas dentro del contexto del reto, por ejemplo, en el paso 4 de la búsqueda de información; de esta forma el conocimiento que transmitimos se convierte en significativo para el alumnado.
  • Es importante valorar correctamente si el alumno o alumna tiene verdaderamente necesidad de esa clase, algo que igual podemos evitar si dinamizamos bien las fases del reto.
¿Cómo sabemos si un reto está bien diseñado?

El reto debe diseñarse de forma colaborativa entre todo el equipo docente y debe cumplir las características indicadas en la primera infografía de esta página

Tiene que estar bien planificado a través de las dinámicas de aprendizaje, evaluación y feedback, especificando correctamente su duración, recursos a utilizar, forma de proceder… (reto docente).

Debe de haber coherencia entre el diseño del reto (dinámicas, entregables, tareas..) y lo que pretendemos con él (objetivos del mismo,normalmente expresados en forma de competencias técnicas y transversales).

La mejor prueba es verificar, después de la ejecución del mismo, si es ejecutable tal y como lo habíamos diseñado (tiempos, espacios,…) y si con el mismo se logran los objetivos previstos, introduciendo las mejoras pertinentes.

¿Es obligatorio seguir los 11 pasos?

El reto está compuesto de 11 pasos para generar espacios de desarrollo de competencias, especialmente las transversales. Por ello, recomendamos que, sobre todo al principio, hasta que el equipo docente y el alumnado interiorice el sentido de cada uno de los pasos, se mantenga esta secuencia de trabajo. De todas formas, si se decide modificar esta propuesta, se debe de asegurar que el alumnado sigue siendo el protagonista de su proceso de aprendizaje y que se mantienen los siguientes principios:

  • El equipo docente debe asegurar que el diseño permite trabajar las competencias definidas en el reto.
  • El equipo docente debe realizar un diseño que fomente el aprendizaje colaborativo, definiendo para ello momentos tanto para el trabajo en equipo como para el trabajo individual.
  • El alumnado debe hacerse consciente de sus necesidades de formación y abordar el proceso de búsqueda de la misma.
  • El alumnado debe de vivir un proceso de divergencia/convergencia en su camino de búsqueda de la solución al reto.
  • El alumnado debe de tomar decisiones, planificarse y autorregularse.
  • El alumnado debe de reflexionar sobre todo el proceso, reconociendo los progresos e identificando sus puntos de mejora.
¿Por qué son importantes los pasos 1, 2 y 3 del reto?

La dificultad suele estar tanto en el sentido de estos pasos como en cómo dinamizarlos. Son una parte importante del proceso de aprendizaje por varios motivos:

  • el protagonismo debe pasar del profesorado al alumnado. El profesorado debe buscar cómo presentar el reto de forma que el alumnado lo perciba atractivo y merezca la pena trabajar en él.
  • el alumnado conecta con el reto y con los aprendizajes para los que ha sido diseñado. El alumnado debe trabajar sobre lo que se pretende lograr con el reto, lo que subyace en él, los beneficios de solucionarlo, etc.
  • el alumnado se plantea qué sabe y qué necesita aprender para dar respuesta al reto.

Trabajar bien estos pasos, facilita la transición al 4º paso sobre todo en lo que se refiere a que el alumnado asuma la responsabilidad del aprendizaje y a que éste sea autónomo.

El detalle da cada paso está recogido en la segunda infografía de esta página. También incluye dinámicas que facilitan trabajar con el alumnado estos pasos.

¿Es posible volver atrás en los pasos del reto, repetir pasos...?

Todo depende del proceso del aprendizaje del alumnado. Es ese proceso el que lleva al equipo docente a decidir si es necesario o no repetir algún paso, volver atrás en el proceso, etc.

En cualquier caso, y dado que el aprendizaje no es lineal, según se avanza en el proceso de resolución de un reto puede ocurrir que sea necesario replantearse algunos de los pasos anteriores para corregirlos, ampliar contenido, etc.

Por ejemplo, cuando un equipo está obteniendo información (fase 4) se le pueden ir generando nuevos parámetros (fase 3) relacionados con los nuevos aprendizajes o cuando está ejecutando la solución de un reto (fase 9), se puede dar cuenta de que debe profundizar en algunas habilidades (fase 4) o rehacer la planficación (fase 8).